A pesar de los esfuerzos del BCE por impulsar y facilitar la concesión de préstamos, realizando bajadas en los tipos de interés, facilitando liquidez a los bancos y adoptando medidas de flexibilización de los mercados crediticios, las entidades financieras no están por la labor de aumentar las concesiones. El motivo principal es que sigue habiendo falta de confianza, y ésto se debe a varios factores.

Sin créditos

  • La mala situación de muchas empresas. Más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas continúan teniendo pérdidas, por lo que los bancos prefieren no arriesgarse con créditos que puede que no puedan devolverse. Además, muchas de éstas empresas ya se encuentran endeudadas, lo que influye negativamente en la posibilidad de conseguir más financiación.
  • La tasa de morosidad continúa disparada. Superando el 11%, los impagos se hacen ya insportables para algunas entidades, por lo que restringen al máximo la conseción de nuevos préstamos. Suben los requisitos necesarios para la obtención de dinero, asegurandose de que los clientes son solventes.
  • La insolvencia de las propias entidades. Muchos bancos continúan en una situación delicada y todo el dinero que reciben proveniente de rescates y de préstamos del BCE a bajo interés, lo reinvierten en sanearse en lugar de conceder más préstamos.
  • Existen negocios más seguros y rentables. Los bancos son empresas privadas que buscan su propio beneficio, por lo que apostarán por aquellos sectores y estrategias que les aporten mayor seguridad y rentabilidad. Actualmente, el sector de la deuda pública se ha convertido en una inversión muy rentable para el dinero que a su vez las propias entidades reciben de los organismos públicos.

Fuentes alternativas de financiación

Ante esta falta de crédito por parte de las entidades financieras tradicionales, las familias, empresas y profesionales buscan alternativas que puedan facilitares dinero para continuar con sus actividades y evitar la bancarrota. Entre estas alternativas a los préstamos bancarios se encuentran los prestamistas privados. Éstos son entidades que prestan dinero con unas condiciones mucho menores que los bancos, aunque a cambio de unos honorarios superiores.

Se pueden encontrar por una parte los conocidos como créditos rápidos, que ofrecen hasta 10.000 euros en 24 horas para lo que se desee, con plazos de devolución que pueden llegar a varios años. Además, también se pueden encontrar los conocidos minipréstamos, que son pequeñas cantidades de dinero que no superan los 600 euros y que pueden conseguirse en pocos minutos, con un tiempo máximo de 30 o 40 días para su devolución.

Leave a reply

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

required