Una hipoteca multidivisa es aquella que se concede a un particular en una divisa distinta a la de su zona monetaria, con el objetivo de aprovecharse de los diferenciales en tipos de interés con otros países del mundo. En España, este tipo de producto se comercializó de forma masiva durante la época de la burbuja inmobiliaria para aprovecharse de los mejores tipos de interés que obtenían otras divisas, en especial en países como Japón.

La razón de este éxito es evidente: el menor tipo de interés otros países es una oportunidad demasiado tentadora como para dejarla escapar. Así, por ejemplo, mientras en Europa se comercializaban hipotecas con un Euribor del 5,25%, en Japón este interés descendía hasta el 0,81%, lo que significa una rebaja en la cuota mensual de nuestra hipoteca de casi 500 euros al mes.

Sin embargo, como en casi cualquier ámbito de la vida, no es oro todo lo que reluce y este producto tenía demasiados riesgos para una persona normal y corriente sin conocimientos financieros. La continua depreciación del euro y la reducción del Euribor está haciendo que las hipotecas multidivisas no solo hayan perdido su carácter de chollo, sino que además está provocando pérdidas bastante grandes para aquellos que se contrataron un producto de este tipo hace unos años.

No en vano, algunas decisiones como la del Banco Nacional Suizo de dejar de adquirir euros provocó una fuerte depreciación del euro con respecto al franco suizo, moneda en la que estaban denominadas muchas de las hipotecas multidivisas vendidas en España hace pocos años, y provocando fuertes pérdidas a los clientes.

¿Qué hago con mi hipoteca multidivisa?

Hipotecas multidivisaLa última decisión del Banco Central Europeo de comprar deuda pública en los mercados secundarios probablemente debilitará aún más si cabe la divisa europea. Si esto ocurre, es muy posible que los poseedores de alguna de las hipotecas multidivisas sigan perdiendo dinero. Desde luego, no parece que a corto plazo vaya a haber movimientos al alza de los tipos de interés que provoquen una apreciación del euro.

En este contexto, lo más recomendable es negociar con el propio banco un cambio en la divisa en la que está denominada el préstamo, eligiendo el euro, por dos motivos:

  • Por un lado, porque por lo general no somos clientes con grandes conocimientos en finanzas. Pero es que, además, teniendo en cuenta el plazo de las hipotecas, muchas de las cuales se firman a más de 30 años, ni los mejores analistas pueden predecir siquiera con algo de probabilidad cuál será la evolución de los tipos de interés y de los tipos de cambio en el futuro.
  • Por otro lado, y quizá la razón más evidente, porque el Euribor está muy bajo, mucho más bajo que muchas otras zonas monetarias con bajos tipos de interés, lo que hace mucho más atractiva las hipotecas ofrecidas en la actualidad a las que se ofrecen en otros países.

En definitiva, corren malos tiempos para las personas que contrataron hipotecas multidivisas. Y parece que no esto no es el final. Las actual política monetaria de los diferentes bancos centrales hacen pensar que el tipo de cambio del euro con respecto a otras monedas seguirá cayendo, perjudicando de forma más gravosa a los poseedores de alguna de estas hipotecas.

Leave a reply

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

required